lunes, 5 de julio de 2010

Euforia


No ponderar la emoción. Extralimitarse en el sentimiento positivo. mantenerse en la parte de arriba de la gráfica de la inquietud. Dar enormes saltos que alejan los pies del mismo suelo, sobre el que después aterrizar.

1 comentario:

Juan Pedro Ramírez Cuesta dijo...

Si lográramos distanciarnos de nuestras emociones, contemplándolas a cierta distancia, no haría falta saltar, bastaría con caminar a unos cinco centímetros del suelo.

 
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