martes, 13 de abril de 2010

El semáforo

Todo cambia. Los semáforos de antaño eran de carne y hueso. Subidos encima de una garita sombreada desplegaban los brazos como luces de tráfico

1 comentario:

Juan Pedro Ramírez Cuesta dijo...

Hoy, por el contrario, un automatismo lo tiene todo robotizado. Dudo si este pensamiento mío lo está o, por el contrario, es un simple paso del verde al rojo pasando por el naranja.

 
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